El rol del diseñador en un proyecto IPD
Los diseñadores, más que otros participantes del proyecto, han trabajado históricamente desde sus propias oficinas y en colaboración directa con otros diseñadores. Su proceso suele partir de recopilar información del cliente, generar conceptos, desarrollarlos y presentarlos para revisión y crítica. Ese ciclo se repite hasta alcanzar una solución satisfactoria para el cliente.
En un proyecto IPD (Integrated Project Delivery o Entrega Integrada de Proyectos), la dinámica cambia. El diseño se desarrolla con mayor visibilidad para el equipo completo, permitiendo que otros participantes revisen avances, hagan observaciones y aporten información desde etapas tempranas.
Por ejemplo, un diseñador puede tener que recibir comentarios sobre costos de una propuesta preliminar, incluso antes de contar con una estimación completamente detallada. Además, buena parte del proceso puede ocurrir en un entorno compartido, con interacción continua entre los miembros del equipo del proyecto.
Más allá del diseño
En IPD, los diseñadores no solo producen soluciones de diseño: también participan en la gestión integral del proyecto. Esto exige entender el trabajo desde una perspectiva más amplia, incluyendo costos, cronogramas, coordinación de entregables y otros temas que afectan las decisiones del equipo.
El diseñador también debe administrar sus propios presupuestos y entregables en sintonía con los demás participantes. Aunque esto implica un esfuerzo adicional, quienes se integran al nivel del proyecto obtienen una comprensión mucho más profunda que aquellos que permanecen aislados en sus oficinas.
Todos en el mismo lugar
La ubicación conjunta es un componente importante para un buen proceso IPD. Los diseñadores deben estar preparados para dedicar tiempo a trabajar de forma colaborativa con otros participantes, a menudo fuera de sus oficinas habituales.
Los buenos equipos IPD reconocen que esto puede ser difícil para algunos miembros e implementan procesos que facilitan la colaboración virtual. Sin embargo, al menos durante una parte del proyecto, la ubicación conjunta suele ser necesaria.
Para los diseñadores, esta condición debe verse como una oportunidad, no como una limitación. Permite participar de manera más directa en las decisiones, comprender mejor las restricciones del proyecto y asumir un rol más influyente dentro del equipo.
Una pregunta para el diseñador
Si usted es diseñador, vale la pena preguntarse: ¿está dispuesto a adoptar flujos de trabajo más colaborativos, trabajar físicamente junto a otros participantes y asumir un rol más amplio dentro del proyecto?
En IPD, el diseñador no pierde protagonismo. Al contrario: lo ejerce desde una posición más integrada, conectada con el costo, el tiempo, la construcción y los objetivos generales del proyecto.