Lean Construction es una filosofía orientada a mejorar la productividad en la construcción. Su enfoque parte de identificar y eliminar desperdicios, reducir tiempos y costos, y generar mejores resultados para el proyecto.
Ahora bien: ¿qué ocurre cuando combinamos esas ventajas con BIM?
En pocas palabras, como planteó Luis Fernando Alarcón:
“Conectar los métodos que ofrece BIM, que automatizan flujos, con los métodos Lean que optimizan esos flujos.”
Ya hemos hablado bastante de BIM. En este artículo nos enfocamos en cómo Lean entra en la ecuación y por qué ambas aproximaciones se refuerzan cuando se aplican de forma coordinada.
De dónde viene el pensamiento Lean
Si volvemos a los orígenes del concepto Lean, llegamos a las cadenas de producción de Toyota, donde se buscaba aumentar la productividad mediante procesos más eficientes y seguros. La idea central era mejorar la calidad y la productividad incluso con experiencia y recursos limitados.
En construcción, Lean suele aplicarse como una metodología avanzada de gestión de proyectos y control de obras. Aunque la reducción de desperdicios se asocia con frecuencia a la reducción de costos, su objetivo no se limita a gastar menos.
En pocas palabras, Lean busca maximizar valor, minimizar desperdicios y acercarse continuamente a la mejora del proceso para beneficio de todos los participantes del proyecto.
Lean Construction + BIM
Los objetivos de Lean y BIM están estrechamente relacionados. Lean Construction busca crear valor mediante la mejora y optimización de procesos. BIM, por su parte, aporta valor al mejorar la calidad, coordinación y disponibilidad de la información del proyecto.
Cuando ambos enfoques se integran, el resultado no es solo un modelo más completo ni una planificación más ordenada. Es una forma de trabajo donde la información, las decisiones y los flujos de producción se conectan mejor.
Entre las razones para adoptar BIM + Lean se encuentran:
- BIM y Lean contribuyen a una mayor eficiencia, especialmente cuando la preparación temprana del proyecto se convierte en información útil para todos los equipos.
- Ambos enfoques ayudan a entender mejor qué valora el cliente y cómo llevar ese valor a través del diseño y la construcción.
- BIM y herramientas como Last Planner pueden reducir el estrés operativo, evitar errores y disminuir fallas de coordinación.
- Lean BIM ayuda a agregar valor, reducir costos y optimizar el flujo de suministro de materiales.
- La combinación mejora el flujo de información y la comunicación a lo largo del proyecto.
Colaboración, planificación y cultura de proyecto
BIM trata, ante todo, sobre colaboración. Incluso en proyectos que ya utilizan BIM, Last Planner sigue siendo importante para garantizar la participación activa en la planificación y la mejora a corto plazo.
Por eso, no basta con implementar herramientas digitales o metodologías de forma aislada. Es necesario construir una cultura sólida de colaboración entre contratistas, diseñadores, coordinadores, proveedores y demás actores de la cadena de suministro.
Los profesionales que lideran proyectos deben prepararse para metodologías cada vez más integradas. La coordinación digital, la planificación colaborativa y la gestión eficiente de la información serán capacidades clave para los proyectos futuros.
Una idea para cerrar
Cierro con estas dos frases del foro leanbimconstruction.com:
“Vender Lean sin BIM y BIM sin Lean es como vender un Ferrari con un motor de turismo. No estamos dando todos los recursos disponibles al equipo del proyecto para que sea exitoso en eficiencia y en costes.”
“BIM sin constructor participando en el diseño no hay eficiencia posible”.