Mejorar el rendimiento de activos e instalaciones con BIM (GPGM 4.c)
Cada industria está aprendiendo a aprovechar la información como un activo. Los propietarios de edificios no son la excepción: durante cada fase de un proyecto se genera información valiosa, como se ha mostrado en artículos anteriores.
En la mayoría de los proyectos, ese valor se pierde cuando la información no se actualiza, no está estructurada o no es fácil de consultar. Cuando el proceso se gestiona adecuadamente, los propietarios pueden usar el modelo de construcción de forma estratégica para operar, mantener y mejorar sus activos.
Comparación de la calidad de la información entre un proceso tradicional basado en dibujos y un proceso basado en BIM a lo largo del ciclo de vida de un proyecto. Fuente: Sacks, R. (2018).
Recibir un edificio de manera más eficiente
De acuerdo con la Asociación de Comisionamiento de Edificios:
“La puesta en marcha del edificio proporciona una confirmación documentada de que los sistemas de construcción funcionan de acuerdo con los criterios establecidos en los documentos del proyecto para satisfacer las necesidades operativas del propietario”.
En la práctica, el comisionamiento y la entrega de registros 2D suelen tomar mucho tiempo y ser propensos a errores. Recopilar todos los datos necesarios de los equipos y confirmar que correspondan a la versión más actual puede tomar semanas o incluso meses. Durante ese período, la información recopilada todavía no puede utilizarse de forma efectiva para gestionar el edificio.
El problema persiste incluso cuando los documentos se almacenan como archivos PDF o DWG. La información existe, pero no necesariamente está conectada, actualizada ni preparada para apoyar la operación.
BIM permite enfoques más eficientes para entregar información a sistemas modernos de mantenimiento, usando COBie u otros formatos, o integrándola directamente con los sistemas existentes al finalizar el proyecto.
Ejemplo de uso de datos BIM para la gestión del mantenimiento.
Evaluar rápidamente el impacto del mantenimiento en la instalación
BIM también facilita evaluar el impacto de fallas o trabajos de mantenimiento dentro de una instalación. Los sistemas BIM-FM —BIM aplicado a la gestión de instalaciones— pueden ayudar a responder preguntas operativas con mayor rapidez, por ejemplo:
- Si ocurre un corte de energía, visualizar qué áreas se verían afectadas.
- Identificar qué instalaciones o sistemas podrían verse comprometidos ante una eventualidad.
- Coordinar la mejor forma de reparar un problema junto con el equipo de mantenimiento o los responsables de área.
Los sistemas de mantenimiento integrados con BIM también pueden conectarse con sensores inalámbricos del sistema de automatización de edificios (BAS), CCTV y sistemas de ubicación en tiempo real.
Según Sacks (2018), esto puede generar ahorros importantes de tiempo —2 horas o más— al localizar fallas comunes, como problemas de aire acondicionado.
Ejemplo de uso de un modelo de construcción para gestionar activos de instalaciones, como los sistemas MEP. Si se perdiera energía en ese sistema, la vista gráfica permitiría al personal de FM identificar rápidamente todas las áreas afectadas por la falla. Imagen cortesía de Howard Hughes Medical Center.
Fuentes
- Sacks, R. (2018). BIM Handbook: A Guide to Building Information Modeling for Owners, Designers, Engineers, Contractors, and Facility Managers. WILEY, octubre de 2018.