La construcción después del coronavirus: BIM, trabajo remoto y nuevas formas de entrega
Estamos en tiempos de cambios acelerados. Como en la teoría evolucionista, las organizaciones que mejor se adaptan tienen más posibilidades de seguir siendo relevantes.
La crisis del COVID-19 puede leerse, en parte, como un escenario de alta presión: restricciones, incertidumbre, urgencia operativa y necesidad de coordinar equipos sin depender de la presencia física. Históricamente, en contextos de estrés, muchas tecnologías se han desarrollado o adoptado con mayor rapidez. En arquitectura, ingeniería y construcción, esta situación está empujando cambios que ya estaban en marcha, pero que avanzaban de forma desigual.
Mientras intentamos mantener la continuidad del trabajo con equipos desde casa, ya podemos anticipar tres efectos importantes para el sector:
- La productividad se medirá y gestionará con más rigor.
- El trabajo flexible dejará de verse como una excepción.
- Pensaremos más en el ciclo de vida completo de los proyectos, no solo en el diseño o la construcción.
Lo que sucederá con las empresas
Debido a este virus, la industria de diseño y construcción está limitada por el distanciamiento social. Como resultado, muchas organizaciones empiezan a depender de herramientas que, hasta ahora, solo utilizaba un porcentaje reducido de empresas más innovadoras.
Las compañías que ya trabajaban con modelos coordinados, flujos digitales y acceso a un entorno de datos común han podido continuar con menos interrupciones. No se trata únicamente de tener software: se trata de contar con información estructurada, accesible y confiable para tomar decisiones sin estar todos en el mismo lugar.
Además, líderes que antes eran escépticos frente al trabajo remoto están comprobando que muchos procesos pueden mantenerse —e incluso mejorar— si existen estándares claros, responsabilidades definidas y plataformas adecuadas. Esto también aumentará la presión para desplegar conectividad más robusta, incluyendo redes 5G.
Tecnologías que se acelerarán
Más allá de las reuniones virtuales, varias tecnologías tendrán mayor adopción en el sector:
- Visitas virtuales: Se volverán más normales para revisar avances, documentar condiciones existentes y reducir traslados innecesarios. Su valor aumentará a medida que mejoren los dispositivos de captura y visualización.
- Auriculares de realidad aumentada: Permiten combinar elementos virtuales con el mundo real, facilitando revisiones, coordinación y asistencia remota sin que todos los especialistas tengan que estar físicamente presentes.
- Cuevas BIM: Pueden apoyar reuniones de coordinación, revisión de modelos y toma de decisiones con una comprensión espacial más clara de la información del proyecto.
- Construcción fuera del sitio (Off Site Construction): Puede ofrecer condiciones de trabajo más controladas y seguras, además de mejorar la planificación, la calidad y la repetibilidad de ciertos componentes.
- Gemelos digitales: Los gerentes de mantenimiento y operación prestarán más atención a los gemelos digitales para gestionar edificios de forma remota, optimizar su uso y apoyar la gestión móvil de activos.
En la etapa inicial de la pandemia, era razonable pensar que pasaría un año o más de avance forzado antes de que muchas actividades regresaran a cierta normalidad. Después de un periodo así, las cosas difícilmente volverían exactamente al punto anterior. También es probable que la demanda de edificios cambie, con más énfasis en viviendas adecuadas y menos presión sobre algunos tipos de oficinas y locales comerciales.
¿Cómo me preparo?
Si ninguna de estas tecnologías te resulta familiar, no te alarmes: todavía estás a tiempo de prepararte.
Empieza investigando qué es BIM y en qué consiste. BIM no es solo modelar en 3D; es una forma de organizar información, coordinar disciplinas y mejorar decisiones durante el ciclo de vida del activo. Entender esa base te dará mayor claridad sobre hacia dónde se dirige el sector a nivel global.
Existen muchos materiales gratuitos en la web. También puedes apoyarte en comunidades y redes como ProBIM, donde es posible encontrar información y conversaciones sobre la transformación digital del sector.
Cuando tengas una base, sigue profundizando en nuevas tecnologías según tu rol: diseño, coordinación BIM, construcción, planificación, control de calidad, operación o mantenimiento. La clave no es adoptar herramientas por moda, sino entender qué problema resuelven y cómo se integran en un flujo de trabajo confiable.
Feliz cuarentena. #quedateencasa