Contratista tradicional vs. contratista BIM: diferencias clave
Como explicamos en una guía anterior sobre selección de proveedores BIM, cuando una empresa decide trabajar con BIM, sus proveedores —especialmente los principales— deben estar alineados con esos procesos. Antes de seleccionarlos, conviene entender qué diferencia a un contratista BIM de un contratista tradicional.
Dentro de un proyecto, además del dueño, suelen participar tres roles fundamentales:
- El arquitecto: se encarga del diseño y de responder a las necesidades de funcionalidad y estética.
- Las ingenierías: desarrollan los análisis, el diseño de las instalaciones y sus simulaciones.
- Los contratistas: materializan y entregan lo diseñado en las etapas anteriores.
El contratista también gestiona subcontratos responsables de trabajos más especializados. Su objetivo no es cumplir solo una parte del proyecto, sino asegurar que se atiendan tres ejes al mismo tiempo: calidad, seguridad y productividad.
¿Qué cambia cuando el contratista trabaja con BIM?
En la etapa de diseño
Un contratista BIM puede construir virtualmente el proyecto e identificar errores antes de llegar a obra. Un ejemplo claro es la detección de interferencias entre el diseño estructural y el sanitario.
Cuando la modalidad de contrato lo permite, el contratista BIM mantiene una relación más cercana con los diseñadores. Esto le permite aportar valor desde etapas tempranas, mejorar la coordinación y optimizar la forma en que el proyecto será construido.
Construcción off-site y prefabricación
Un contratista que trabaja con procesos BIM está mejor preparado para implementar proyectos prefabricados o con componentes desarrollados fuera de obra. Esto puede contribuir a reducir tiempos y costos antes de la operación del edificio.
La razón es que BIM facilita la simulación de secuencias, la coordinación de componentes y la anticipación de movimientos o condiciones de obra con mayor precisión que en procesos basados únicamente en documentación 2D.
En obra
Un contratista BIM puede consultar y retroalimentar modelos de información directamente desde dispositivos móviles. Esto es útil para acceder a información actualizada en campo y para facilitar la implementación de procesos Lean.
La combinación de información coordinada, acceso en tiempo real y flujos de trabajo más colaborativos ayuda a reducir retrabajos y a tomar decisiones con mejor contexto técnico.
En la entrega del proyecto
Un contratista que maneja procesos BIM puede gestionar la entrega y el comisionamiento del edificio de forma más eficiente. Una entrega correcta de la información del proyecto facilita al dueño la futura gestión del mantenimiento y la operación con herramientas BIM.
En proyectos tradicionales, la información para mantenimiento no siempre recibe la misma prioridad. Por eso, un contratista tradicional puede no contar con la experiencia o los procesos necesarios para entregar información de activos con el mismo nivel de valor que aporta un flujo BIM.
Conclusión
La transición de 2D a BIM no es sencilla. Implica cambios en procesos, responsabilidades y relaciones con proveedores. Por eso es importante evaluar desde el inicio si los contratistas y colaboradores están preparados para trabajar bajo estos esquemas.
Contar con consultores especializados puede ayudar a definir criterios de selección, estructurar flujos de trabajo y acompañar la adopción BIM con mayor claridad.
En INFRATEK trabajamos con BIM y tecnologías aplicadas a la infraestructura, incluyendo captura de realidad, colaboración en la nube y entornos digitales que permiten adaptarnos mejor a las necesidades del cliente.
Estamos preparados para acompañar procesos de cambio en la construcción y aportar tecnología avanzada integrada a la gestión de proyectos.