BIM para propietarios y gestores de mantenimiento: por qué importa

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Royner Tineo
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El Lean Manufacturing y el modelado digital transformaron la industria de fabricación. Organizaciones que adoptaron temprano estos procesos y herramientas de producción, como Toyota o Boeing, lograron mejoras de eficiencia y ventajas comerciales (Laurenzo, 2005). Quienes los adoptan más tarde deben ponerse al día para competir: quizá no enfrenten los mismos obstáculos técnicos de los primeros implementadores, pero sí cambios significativos en sus procesos de trabajo.

En construcción ocurre algo similar. BIM no es solo una herramienta de modelado: implica cambios en los procesos, en la gestión de información y en la forma en que los equipos colaboran más allá de la documentación 2D tradicional.

BIM como base de información para el activo

BIM permite desarrollar modelos de construcción coordinados, ricos en información y con capacidad para análisis y construcción virtual. Esta metodología mejora la conexión entre la información de diseño y procesos de negocio como estimaciones, planificación, pronósticos, operaciones y mantenimiento.

Las herramientas y procesos BIM apoyan un enfoque colaborativo frente al modelo fragmentado tradicional. En procesos basados en dibujos, muchos análisis se realizan de forma independiente y requieren entrada de datos duplicada: una tarea tediosa, propensa a errores y difícil de mantener coordinada.

El resultado suele ser una pérdida de valor de la información a medida que el proyecto avanza por sus fases. También aumenta el esfuerzo necesario para recuperar precisión y consistencia, como plantea la comparación entre procesos tradicionales basados en dibujos y procesos basados en BIM a lo largo del ciclo de vida del proyecto (Sacks, 2018).

Con procesos basados en BIM, el propietario puede obtener mayor valor de su inversión gracias a un diseño más integrado y a un proceso de construcción mejor coordinado. La información del proyecto gana utilidad en cada fase y permite que el equipo trabaje con mayor eficiencia.

Por qué esto importa especialmente al propietario

Los propietarios suelen concentrarse en resolver problemas recurrentes de los proyectos de construcción: sobrecostos, retrasos, problemas de calidad y cambios durante el desarrollo del proyecto (Jackson, 2002).

Muchos de esos cambios terminan afectando la calidad del diseño, los costos de construcción y el cronograma. Con frecuencia son consecuencia de análisis y simulaciones insuficientes durante las fases de diseño e ingeniería. En entornos basados principalmente en dibujos 2D, mantener la documentación coordinada a medida que avanza el proyecto puede volverse complejo y vulnerable a inconsistencias.

BIM ayuda a reducir esa fricción porque permite evaluar alternativas, coordinar disciplinas y tomar decisiones con información más clara antes de que los cambios sean costosos de implementar.

El valor está en todo el ciclo de vida

Para valorar correctamente las etapas de un proyecto, conviene considerar su impacto relativo en tiempo y costo. El diseño y la construcción suelen ocupar un periodo mucho más reducido que la operación y el mantenimiento del activo.

Ese punto es clave para propietarios y gestores de mantenimiento: las decisiones tomadas durante diseño y planificación afectan la etapa más larga del activo construido. De ellas dependerá, en buena medida, qué tan eficiente, mantenible y útil será ese activo a lo largo del tiempo.

La curva de MacLeamy y el esfuerzo temprano

La curva de MacLeamy, ampliamente citada en conversaciones sobre BIM e integración de proyectos, ayuda a visualizar una idea central: mientras más avanza el proyecto, más difícil y costoso resulta hacer cambios.

En una gestión tradicional, gran parte del esfuerzo se concentra en etapas donde modificar decisiones ya es más complejo. BIM busca mover ese esfuerzo hacia fases tempranas, donde las decisiones pueden tomarse con mejor información, menor fricción y mayor impacto sobre el desempeño futuro del activo.

Cuando el equipo define, analiza y coordina antes, el esfuerzo en etapas posteriores puede reducirse. Esto no elimina la necesidad de gestión durante construcción y operación, pero sí cambia el momento en que se resuelven los temas críticos.

BIM como decisión estratégica para propietarios

Por el impacto potencial que BIM puede tener sobre costos, coordinación, calidad de información y operación del activo, el propietario es uno de los actores que más puede beneficiarse de su adopción.

Por eso es importante que propietarios y gestores comprendan cómo las aplicaciones BIM pueden aportar ventajas competitivas: no solo para entregar proyectos, sino para responder mejor a las demandas del mercado, mejorar la toma de decisiones y obtener mayor rendimiento de sus inversiones durante todo el ciclo de vida del activo.

Fuentes

  • Laurenzo, R. (2005). “Leaning on Lean Solutions,” Aerospace America, junio 2005.
  • Sacks, R. (2018). “BIM Handbook: A Guide to Building Information Modeling for Owners, Designers, Engineers, Contractors, and Facility Managers”, WILEY, octubre 2018.
  • Jackson, S. (2002). “Project Cost Overruns and Risk Management.” Proceedings of the 18th Annual ARCOM Conference, Glasgow.
  • BIMForumED. Referencia visual citada en las figuras sobre ciclo de vida del proyecto y curva de MacLeamy.