10 cualidades de una oficina pública preparada para BIM

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Royner Tineo
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Muchas agencias gubernamentales ya han desarrollado regulaciones, guías y pautas para los proyectos de diseño y construcción bajo su responsabilidad. Estos documentos suelen definir procesos, procedimientos y entregables esperados de proveedores durante las fases de diseño, construcción y entrega.

Cuando una administración pública incorpora BIM en sus proyectos, hay temas que conviene dejar claros desde el inicio. Estos son diez aspectos fundamentales.

1. Interoperabilidad

La interoperabilidad implica trabajar con una arquitectura de información y una gestión de datos abiertas.

Los requisitos deben indicar cómo los proveedores entregarán los datos del modelo de construcción y en qué formatos. El objetivo es que la información pueda intercambiarse entre los distintos participantes del proyecto: equipos de diseño, construcción, clientes de información y personal de operación y mantenimiento.

Formatos abiertos como IFC, COBie y BCF facilitan este intercambio y reducen la dependencia de herramientas específicas.

2. Rol del gerente BIM

En un proyecto público debe quedar claro quién administra los modelos de construcción y cuáles son sus responsabilidades.

Esta función puede recaer en un gerente de coordinación del proyecto, un gerente del modelo BIM o un facilitador BIM del equipo. Lo importante es responder con precisión: ¿qué funciones tendrá la persona o el equipo encargado de gestionar los modelos, coordinar la información y apoyar la toma de decisiones basada en BIM?

3. Modos de colaboración

La colaboración en BIM incluye coordinación, intercambio de información y detección de conflictos.

Algunas guías públicas explican cómo deben colaborar los socios del proyecto. En ciertos casos se definen acuerdos de intercambio de información; en otros, incluso se establecen marcos contractuales o modelos de colaboración como IPD.

Mientras más claros sean los modos de colaboración, menor será la ambigüedad sobre responsabilidades, tiempos de entrega y uso de la información.

4. Precalificación de diseñadores

La competencia BIM del equipo debe formar parte de los criterios de evaluación.

Una oficina pública puede preguntarse: ¿cuál es el nivel mínimo de habilidades y experiencia BIM requerido para diseñadores y demás participantes del proyecto? También debe considerar cómo se integrarán equipos con distintos niveles de madurez digital para mantener una coordinación efectiva.

5. Funciones BIM a través de las fases del proyecto

Las guías BIM deben definir las fases principales del proyecto y los entregables esperados en cada una.

Esto incluye planificar las actividades BIM por fase, establecer prioridades y aclarar qué información debe producirse, revisarse y entregarse en cada momento. Así, el modelo no se trata como un archivo aislado, sino como parte del flujo de información del proyecto.

6. Nivel de desarrollo o nivel de detalle

Este punto también puede aparecer como nivel de madurez, requisito de modelado o nivel de definición del modelo.

La mayoría de las guías especifican el grado de desarrollo que debe alcanzar el modelo por disciplina y por fase del proyecto. Esto ayuda a evitar entregables ambiguos: no basta con pedir “un modelo BIM”; hay que definir qué información debe contener y con qué nivel de detalle.

Una planificación de Nivel de Desarrollo permite relacionar etapas del proyecto, disciplinas y entregables esperados. Fuente de referencia: LODPlanner.com.

7. Requisitos de operación y mantenimiento

Como se explicó en un artículo anterior sobre modelos BIM para mejorar la gestión del mantenimiento, esta transferencia puede facilitarse mediante COBie, siglas de Construction Operations Building Information Exchange.

En un proceso BIM público, la pregunta clave es: ¿cuáles son los contenidos y formatos de información del edificio requeridos para la transferencia hacia operación y mantenimiento?

Responder esto desde el inicio ayuda a que el modelo no se limite a la etapa de diseño o construcción, sino que también apoye la gestión del activo.

8. Plan de Ejecución BIM (BEP)

El Plan de Ejecución BIM, o BEP, funciona como el plan de trabajo BIM del proyecto.

Puede incluir directrices de datos, responsabilidades, flujos de coordinación y mantenimiento del modelo de información de activos, conocido como Asset Information Model (AIM). Otra alternativa es solicitar a cada equipo de proyecto un plan formal y específico para integrar BIM en sus flujos de información, en lugar de incluir todas las condiciones directamente en el documento principal.

9. Simulaciones

Una parte importante del valor de BIM está en la capacidad de ejecutar análisis y simulaciones sobre el comportamiento del edificio diseñado.

Esto puede incluir procesos de análisis energético u otros estudios basados en el modelo. Algunos documentos públicos buscan garantizar el uso de estas herramientas al solicitar simulaciones y análisis específicos como parte del alcance del proyecto.

10. Calendario de pagos

El calendario de pagos también puede considerar cambios en las tarifas de diseño.

Cuando se diseña con BIM, los entregables suelen desarrollarse con mayor detalle que en flujos tradicionales y pueden requerir más tiempo en etapas tempranas. Por eso, algunos documentos contemplan ajustes en los cronogramas de pago para reconocer mejor el esfuerzo de los diseñadores durante el proceso.

Cierre

Para una oficina pública, BIM no es solo una herramienta de modelado. Es una forma de estructurar información, coordinar equipos y preparar activos para su operación.

Definir estos diez aspectos ayuda a convertir los requisitos BIM en un marco claro, medible y útil para todos los participantes del proyecto.